La primera vez que escuché "Let it be me" de Ray Lamontagne me quedé con la boca abierta un buen rato. Después, cuando fui a verlo en directo al Royal Festival Hall de Londres, no pude evitar emocionarme y soltar una lagrimilla de felicidad. Ahora, en Madrid, a las 17:29 escucho esa misma canción y me transporto a la butaca del auditorio: una copa de vino tinto, una sala de conciertos a la orilla del Támesis, la banda de Lamontagne demostrando por qué son grandes y el propio Ray cantando y desgarrando la voz como pocos saben.
Cuando voy al concierto de un gran artista siempre tengo la sensación de que la vida es justa con esos artistas de talento desmesurado y reconocimiento masivo pero también me hago algunas preguntas: ¿qué hay de los artistas que no logran reconocimiento? ¿ realmente es necesario el reconocimiento masivo para el éxito de un artista? ¿ es el reconocimiento un indicador de talento?
Hoy te voy a hablar un poco de los procesos por los que he pasado hasta llegar a la decisión de grabar mi disco "día libre".
Empecé a componer canciones cuando tenía unos 13 años. Cuando empiezas a crear a esa edad en ningún momento surge un planteamiento de éxito ni reconocimiento, simplemente escribes porque es algo natural en ti y porque es una actividad que te proporciona satisfacción y entretenimiento. Después, al tiempo, considero que se evoluciona hasta desarrollar la intención de que esas creaciones actúen como espejo y consigan captar el interés de las personas que las escuchan.
Antes de terminar la carrera y marcharme a Inglaterra mi actividad musical era batante activa, formé grupos, participé en concursos donde me llevé algún premio, cantaba en radios y alguna televisión local, recibía felicitaciones de personas cercanas y anónimas, grabé alguna maqueta, daba algunos conciertos. Me sentía apoyado y satisfecho con mi proyecto hasta que llegó el momento de "la verdad" y opté por un camino que, por entonces, tomaba como el camino "más relalista" y me bajé del carro musical para subirme al carro del trabajo remunerado.
Conforme pasaban los meses ,a pesar de la comodidad máxima en la que vivía, iba experimentando un sentimiento de incomodidad interna que crecía exponencialmente hasta llegar a momentos de angustia, desorientación y números rojos en mi cuenta de la felicidad. El autoengaño estaba dejando de funcionar.
Decidí explorar un poco dentro de mí y acudí a la terapia "humanista", una rama de la psicología muy interesante. Así descubí la pirámide de Maslow y así entendí qué estaba ocurriendo.
Copio de wikipedia: "Abraham Harold Maslow (1908-1970) fue un psicólogo estadounidende conocido como uno de los fundadores y principales exponentes de la psicología humanista, una corriente psicológica que postula la existencia de una tendencia humana básica hacia la salud mental, la que se manifestaría como procesos contínuos de búsqueda de autoactualización y autorealización.[...] El desarrollo teórico más conocido de Maslow es la pirámide de las necesidades, modelo que plantea una jerarquía de las necesidades humanas, en la que la satisfacción de las necesidades más básicas o subordinadas da lugar a la generación sucesiva de necesidades más altas o superordinadas.[...]
Maslow ideó una ayuda visual para explicar su teoría, que llamó «jerarquía de necesidades», consistente en una pirámide que contiene las necesidades humanas, psicológicas y físicas. Subiendo escalón a escalón por la pirámide, se llega a la autorrealización. En la base de la pirámide se encuentran las «necesidades básicas» o «necesidades fisiológicas» [...]. El siguiente nivel es el de las «necesidades de seguridad y protección»: seguridad, orden y estabilidad. Estos dos primeros escalones son importantes para la supervivencia de la persona. Una vez que los individuos tienen satisfecha su nutrición, cobijo y seguridad vital, tratan de satisfacer otras necesidades. El tercer nivel es el de «necesidad de amor y pertenencia», compuesto por necesidades psicológicas; cuando los seres humanos han cuidado de sí mismos físicamente, están listos para compartirse a sí mismos con otros. El cuarto nivel se alcanza cuando los individuos se sienten cómodos con lo que han conseguido; este es el nivel de «necesidad de estima», que incluye el éxito y el estatus, fundamentalmente en la percepción propia (autoestima), aunque también en la percepción que los demás le transmiten (heteroestima). La cima de la pirámide es la «necesidad de autorrealización», y se supera cuando se alcanza un estado de armonía y entendimiento."
Teniendo todas las necesidades de la pirámide cubiertas menos la última, y tomando al éxito como el meramente profesional, necesitaba volver a mis raíces de la autorealización y no dejar de lado mis canciones.
Volviendo a las preguntas inciales el éxito lo encuentro en el hecho de estar intentándolo, el reconocimiento lo necesito para vivir de esto pero no para seguir haciendo música ( gracias a mis padres tengo un trabajo seguro que a veces disfruto, se me da bastante bien y puedo compaginar con mi proyecto) y el talento sólo puede ser valorado por ti cuando escuches mi disco.Pronto.¡
Día Libre para todos! :)