Hace unos días hacía cola para comprar una porción de pizza en un bar italiano de Madrid y Javier Álvarez se puso detrás de mí esperando pacientemente su turno. Me considero alguien bastante tímido en tareas de aproximación a artistas que admiro así que tras una breve conversación sin sutancia musical no quise interrumpir mi timidez y me alejé saboreando una margarita con extra de queso mientras tarareaba "Ciega fe", una canción suya que solía cantar en mis años de adolescencia y de coro escolar.
Madrid me trata bien. Tan bien que he podido tener 15 días de vacaciones y playa. Son las 17:32 y en un par de horas vuelvo a la garganta de tráfico y gente que es esta gran ciudad.
La mezcla de 7 canciones se está llevando a cabo mientras , ya en mis manos, escucho las primeras 5 mezclas. Ya me han preguntado más de una vez eso de ¿qué se hace en la mezcla de una canción?. Teniendo en cuenta mis grandes lagunas en esto de la ingeniería de sonido, he ido entendiendo la mezcla como el proceso de limpieza, ecualización y ajuste "espacial" y de volumen de cada una de las pistas grabadas a las que también se les aplica compresores y filtros que mejoran el resultado final.
Escuchando las 5 primeras canciones mezcladas noto una mejoría bastante grande. Todo suena equilibrado, nítido, limpio. Escucho una y otra vez los temas. Los muestro a los amigos que vienen a casa y las primeras opiniones son ciertamente tranquilizantes, tranquiliza el hecho de que vean que la esencia de mi música no se ha perdido con la producción, toda la culpa de ello la tiene el productor y la manera suya de hacer que mis canciones crezcan bajo sus ideas.
Es momento de análisis de cada canción para hacer mínimas modificaciones y dejarlo todo listo para la masterización. También es momento de desempolvar la guitarra y tejer los hilos del directo, es tiempo de lubricar los engranajes de la industria discográfica para buscar los apoyos necesarios para que la edición física del disco sea una realidad, de escoger el orden en que las canciones aparecerán en el disco, de seleccionar la canción que rompa el hielo de los años que llevo sin mostrar mis nuevas creaciones, ahora toca contactar con músicos que quieran formar parte de mi proyecto para defenderlo ante el público, es monento de organizar la grabación del videoclip que probablemente tenga lugar en Londres (la ciudad donde se gestó este disco y donde se reavivaron las ganas de que un servidor se quite todos los prejuicios que impidan hacer lo que uno más quiere). De todos estos momentos os iré haciendo partícipes a través de este blog, claro.
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